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La esperanzadora historia de Beatriz y Roberto

Hoy, en el blog Tambre, compartimos la difícil y delicada pero bonita historia de nuestros queridos pacientes Beatriz y Roberto. La verdad es que el camino no fue nada fácil para ellos hasta que llegaron a Tambre. Sin embargo, su perseverancia y fuerza han dado sus frutos y por fin los podemos ver realmente felices con su hijo Martin en brazos. Beatriz y Roberto nos enseñan, a través de su historia, que hasta los deseos que parecen imposibles, se pueden llegar a cumplir.

 

El primer contacto de Beatriz y Roberto con la reproducción asistida

Hace ya cinco años que Beatriz y Roberto se pusieron manos a la obra para poder ser padres, algo que siempre habían tenido muy claro que deseaban. Teniendo en cuenta que ya tenían cierta edad, cosa que en materia de fertilidad es un factor determinante, decidieron que no querían dejar pasar más tiempo. Tras intentarlo y ver que tenían dificultades para concebir, buscaron ayuda.

A diferencia de otros de nuestros pacientes, Beatriz y Roberto tuvieron muy buena impresión de esa primera clínica a la cual acudieron para conseguir su ansiado embarazo. Sin embargo, todo lo bueno se quedó en ese primer contacto.

Nos sentimos muy solos y con un trato poco personalizado,” confiesa la pareja. Además, se sintieron decepcionados por el hecho de que les mandaran pruebas que después se dieron cuenta que no eran necesarias. Expresan asimismo que esa falta de transparencia por parte del personal les afectó, pero que la positividad que transmitían les hizo seguir adelante hasta que llegó el primer resultado negativo.

 

Beatriz y Roberto cambian de clínica, una nueva esperanza

Beatriz nos cuenta que ese test de embarazo negativo les afectó mucho, pero que al final poniendo mucho empeño lo superaron. Unieron fuerzas entonces para el siguiente destino: la segunda clínica en su camino hacia la búsqueda de su bebé.

Afortunadamente, esta segunda vez el resultado fue positivo y por fin Beatriz se quedó embarazada. Con toda esa felicidad y alegría, Beatriz y Roberto no se esperaban lo que estaba a punto de suceder.

 

Algo no marcha bien en el sueño de Beatriz y Roberto

En la semana 36 de embarazo, casi en la recta final, cuando Beatriz y Roberto prácticamente contaban el tiempo para poder ver la cara al bebé, nuestra paciente tuvo la intuición de que algo no iba bien.

Beatriz se colocó un monitor doppler en la tripa y no notó el latido. Por el miedo que sintieron, decidieron ir al hospital y allí les confirmaron que no había latido y que el bebé había fallecido.

“Eso fue lo peor de mi vida, provocaron el parto y mi hijo nació muerto,” nos cuenta Beatriz con toda la entereza que se puede tener al contar algo tan duro.

 

La decepción de Beatriz y Roberto con la segunda clínica

Como es lógico, Beatriz y Roberto necesitaron bastante tiempo para recuperarse de la horrible experiencia que les había tocado vivir.

Ellos continuaron en la clínica que hemos mencionado anteriormente, aunque no les convenció la atención recibida a raíz del suceso tan triste al que tuvieron que hacer frente. Ellos presentían que necesitaban un diagnóstico más exhaustivo y que seguro que había algo más que hacer.

Lamentablemente, no les hicieron las suficientes pruebas y comenzaron a tener más resultados negativos. “Creo que tuve cuatro negativos,” nos dice Beatriz. Fue en ese momento cuando se plantearon de nuevo el cambio.

 

La pandemia, otra mochila a las espaldas de Beatriz y Roberto

La pandemia del coronavirus se presentó en las vidas de Beatriz y Roberto mientras intentaban superar la pérdida de su bebé, por lo que podemos imaginar lo doblemente difícil que fue. Beatriz explica que la situación les generó mucha ansiedad e incertidumbre. En este momento de su historia, fue cuando decidieron tomar un rumbo que cambiaría sus vidas para siempre.

 

La llegada de Beatriz y Roberto a Tambre

Nuestros pacientes, que desde hacía tiempo conocían personalmente a nuestra CEO, Inge Kormelink, nos explican que ella ya les había invitado a conocer los tratamientos que se llevan a cabo en nuestra clínica si en algún momento lo necesitaban. Inge sabía que el equipo de Tambre y nuestras tecnologías iban a proporcionarles todo aquello que les había faltado durante su ardua vivencia. Finalmente, Beatriz y Roberto se decidieron a acudir a Tambre con la ilusión de que la nueva y tercera clínica que elegían por fin les trajera el bebé que tanto deseaban.

 

 

Beatriz y Roberto destacan de Tambre…

Una de las cosas que conquistó a Roberto fue la privacidad de la clínica, tanto en las salas de espera individuales como en la terraza, donde esperaron en su caso, ya que vinieron a la clínica en época estival. A Beatriz le gustó nuestro quirófano, curiosamente, ya que dice que no es para nada como el ambiente más frío al que estaba acostumbrada. De igual manera, nuestros pacientes también destacan lo acogedoras que resultaban nuestras habitaciones de reposo. Al final son cosas que no vieron en otras clínicas y son motivos de peso que propician que recomienden Tambre.

Beatriz y Roberto se llevan un buen recuerdo de los profesionales de Tambre, tanto de las doctoras, como de las enfermeras y del equipo de Atención al Paciente. “Nos hemos sentido muy arropados en general por todo el equipo” dice Beatriz.

 

Beatriz, Roberto y la importancia de un equipo multidisciplinar

“Tambre es una clínica completa, tiene una atención personal muy buena, una atención profesional muy buena y unos medios tecnológicos muy buenos” dice Beatriz.

Roberto tiene claro que la clave para que estos tratamientos sean exitosos es el hecho de tener un equipo multidisciplinar que pueda cubrir todos los frentes antes de que den problemas, como ha sido el caso particular de la pareja.

La Doctora Gil Herrera, responsable de nuestra Unidad de Inmunología es la que ha pasado más tiempo con Beatriz, más de un año, antes de quedarse embarazada y durante todo el embarazo. Nuestra paciente dice también estar muy contenta de que la especialista la acompañara tanto durante el proceso.

A Beatriz también le gustó mucho la empatía de nuestra Directora Médica, Laura García de Miguel, durante su tratamiento de Fecundación in Vitro (FIV). El planteamiento de la doctora García fue el control de todas las variables para que fuese un positivo a la primera, ya que ella tenía claro que Beatriz no se merecía soportar más negativos.

 

Los consejos de Beatriz y Roberto

La pareja hace hincapié en que no es bueno retrasar la búsqueda de ayuda cuando una pareja o mujer se dé cuenta de que es necesario. “Si la cosa no funciona, cuanto antes, mejor,” dicen. Además, Beatriz aconseja compatibilizar el tratamiento con la vida personal, ya que se puede alargar y no siempre las cosas suceden como se espera.

En definitiva, nuestra clínica, Tambre, ayudó a conseguir el embarazo a otra pareja feliz. Aquí encontraron los conocimientos y tecnologías que les habían faltado durante toda su vivencia con las clínicas de reproducción asistida.

En Tambre estudiamos cada caso de forma personalizada y, tal y como sospechaban nuestros pacientes Beatriz y Roberto, sí que se podía hacer algo más para que tuvieran por fin a un bebé sano y el embarazo fuera sobre ruedas.

La muerte perinatal puede deberse en ocasiones a alteraciones inmunológicas, por eso en Tambre estudiamos minuciosamente el caso de Beatriz para que ese positivo se desarrollara en perfectas condiciones.

Poder ver a Beatriz, Roberto y al pequeño Martin tan felices nos ha hecho sonreír. ¡Enhorabuena, familia!