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Células NK y su papel en la inmunología reproductiva
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¿Sabías que existen determinadas alteraciones de las células del sistema inmune que impiden que pueda tener lugar un embarazo o que este se desarrolle con normalidad? Hablamos de las células natural killer (NK) y su impacto en la inmunología reproductiva. En este artículo te explicamos cómo estos linfocitos pueden influir en la fertilidad y en los tratamientos que realizamos dentro de una clínica de reproducción asistida.
Qué son las células NK y su función en el sistema inmunológico
Las células NK (del inglés natural killer cells), o células asesinas naturales forman parte del sistema inmunológico innato. Su función principal es identificar y destruir células infectadas por virus, cuerpos extraños o células anómalas, como las tumorales.
En definitiva, este tipo de células actúa como una primera línea de defensa de nuestro organismo frente a amenazas, regulando el equilibrio del sistema inmune y colaborando con otros tipos de células inmunitarias.
Para evitar que estas células asesinas destruyan cualquier célula sana del propio cuerpo, existen mecanismos de control muy estrictos. El problema lo encontramos cuando se dan unos niveles anormales de células NK en una mujer embarazada, ya que pueden ocasionar agresión al embrión, causando la pérdida gestacional.

En inmunología reproductiva, las células NK tienen un papel fundamental. Estas células están presentes en el endometrio y participan en el proceso de implantación del embrión y en la correcta formación de la placenta.
La importancia de las células NK en la inmunología reproductiva
Un desajuste en la actividad de estas células puede dificultar e incluso interrumpir el embarazo. Esto puede suceder porque el embrión es, para el sistema inmunológico, un cuerpo extraño, ya que la mitad de sus células son de origen paterno y, como tal, los linfocitos NK podrían atacarlo y destruirlo.
“Como en la vida, también en el cuerpo: no todo lo que es distinto debe ser combatido.”
Para evitar que esto suceda, la madre desarrolla un mecanismo de tolerancia de su propio sistema inmunológico, con el fin de no atacar al bebé que está creciendo en el útero. Pero en ocasiones, la regulación de las células NK falla y estas responden de forma exagerada atacando al embrión que reconocen como extraño. Esto se conoce como infertilidad aloinmune, es decir que el cuerpo de la madre rechaza a su embrión.
Relación entre células NK y el cáncer
La relación entre células natural killer y cáncer ha sido ampliamente investigada. Su capacidad para identificar y eliminar células tumorales convierte a estos linfocitos en un factor clave en la prevención y control del desarrollo de neoplasias. Un sistema inmunológico con NK activas es esencial para mantener la vigilancia contra la proliferación de células anormales.
Como hemos comentado, estas células innatas son la primera línea de defensa del organismo. Detectan y destruyen las células cancerosas y virus de forma aislada. Además, las células NK segregan citoquinas que activan y reclutan a otras células inmunitarias y crean un entorno inflamatorio que dificulta el crecimiento tumoral, contribuyendo así a la prevención de metástasis del cáncer.
No obstante, los tumores pueden desarrollar formas de engañar al sistema inmune e incluso sobrevivir al ataque de las células NK. Es por eso que se sigue investigando nuevas técnicas que puedan mejorar la activación, la especificidad y la seguridad de las células NK en la terapia contra el cáncer, con el objetivo de mejorar los resultados para los pacientes.

Valores normales de las células NK en la salud
Los valores normales de células NK en sangre periférica suelen representar entre el 5% y el 20% de los linfocitos totales. Sin embargo, estos rangos pueden variar según el laboratorio y las condiciones individuales de cada paciente.
Contar con cifras equilibradas es importante para mantener un sistema inmune funcional, tanto en la defensa frente a infecciones como en la regulación de los procesos reproductivos.
Cómo afectan las células NK altas a la fertilidad
Cuando se detectan células NK altas (superior al 24% en sangre periférica, o superior al 18% en mujeres mayores de 35 años) esto indica que existe un alto riesgo de fallo de implantación o aborto, ya que estos niveles se asocian con un exceso de actividad citotóxica que podría comprometer la implantación embrionaria.
Este desajuste puede generar microinflamaciones en el endometrio e interferir en la comunicación entre el embrión y el útero, dificultando el inicio del embarazo. Por ello, las clínicas de reproducción solemos recomendar un tratamiento personalizado para reducir la actividad de estas células y mejorar las probabilidades de éxito.
Preguntas frecuentes sobre células NK y fertilidad
¿Qué significa tener células NK altas?
Un nivel elevado de células NK puede reflejar una sobreactivación inmunitaria. En fertilidad, esto puede interferir con la implantación embrionaria o incluso generar abortos recurrentes, al reconocer el embrión como un cuerpo extraño.
¿Cómo se detectan las células NK?
Se analizan en sangre periférica mediante estudios inmunológicos especializados. Niveles superiores al 24% (o al 18% en mujeres mayores de 35 años) pueden considerarse elevados.
¿Qué consecuencias tienen en la fertilidad?
Las células NK pueden generar microinflamaciones en el endometrio y alterar la comunicación con el embrión, dificultando la implantación y aumentando el riesgo de pérdida gestacional temprana.
¿Se puede tratar una alteración en las células NK?
Sí. En Tambre diseñamos tratamientos personalizados para regular su actividad, incluyendo inmunomoduladores, terapia con corticoides y técnicas complementarias según el perfil de cada paciente.
para resolver tus dudas o agendar una consulta especializada.
Cómo afectan las células NK bajas a la fertilidad
En el caso de detectar un bajo nivel de células NK, podemos entender que la función de defensa del sistema inmunológico se encuentra debilitada. Esto no solo puede aumentar la susceptibilidad a infecciones y tumoraciones, sino que esto también afectar negativamente el entorno uterino.

Unidad de inmunología reproductiva en Tambre
Cuando nuestras pacientes presentan fallo de implantación recurrente y/o abortos de repetición, dentro del protocolo específico, puede ser muy útil realizar una valoración de las células NK en sangre y/o endometrio (biopsia) para descartar o detectar este fenómeno como causa de los fracasos reproductivos. En caso de encontrar un alto nivel de NK podemos recurrir a medicación (corticoides, inmunoglobulinas, heparina, …) con el fin de tratar de reducir la respuesta anómala de estas células.
Para desarrollar estos estudios y tratamientos, así como de otras alteraciones del sistema inmunológico que puedan dificultar el embarazo, tanto en hombres como, sobre todo, en las mujeres, en Tambre contamos con nuestra propia unidad de inmunología reproductiva. Nuestros expertos se encargarán de realizar una valoración y tratamiento preconcepcional, postconcepcional y durante todo el embarazo, con el fin de hacer un seguimiento cercano y continuado para así evaluar la respuesta y ajustar el plan de tratamiento según sea necesario.
¿Tienes dudas sobre tu caso?
Contacta con Tambre y pide ahora tu primera consulta para recibir un estudio
personalizado de tu caso y descubrir si las células NK
pueden estar relacionadas con fallos de implantación o
abortos de repetición.
La inmunología reproductiva puede desempeñar un papel clave en los
casos complejos. Ajustar este factor mediante un tratamiento específico puede
ayudarte a acercarte a tu sueño de ser madre.
