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¿La FIV aumenta el riesgo de parto prematuro? Te lo explicamos

Si estás valorando un tratamiento de fecundación in vitro (FIV), es normal que surjan dudas sobre su seguridad. Tal vez hayas leído que algunos estudios sugieren que la FIV aumenta el riesgo de parto prematuro frente a un embarazo espontáneo. La evidencia científica actual no demuestra que la FIV y el parto prematuro mantengan una relación directa de causa-efecto, sino que el riesgo de parto prematuro tras una FIV se explica principalmente por el perfil clínico, la edad materna o determinadas patologías de la paciente, y no por la técnica de reproducción asistida en sí.  

Lo cierto es que, hoy en día, en clínicas especializadas en fecundación in vitro, como Tambre, y gracias a una selección embrionaria mucho más precisa, es posible transferir embriones con mayor potencial de implantación y evolución favorable del embarazo; reduciendo así el riesgo de parto prematuro por FIV. 


Evidencia sobre la magnitud del riesgo 

La evidencia científica actual indica que el riesgo de parto prematuro en embarazos por FIV es solo ligeramente superior al de la población general.  

Los estudios coinciden en que no es la fecundación in vitro la que provoca directamente el parto prematuro, sino factores previos como la edad materna, enfermedades asociadas o antecedentes obstétricos de las pacientes. De hecho, cuando se comparan mujeres con características clínicas similares, las diferencias entre embarazo natural y embarazo por FIV prácticamente desaparecen. 

Por tanto, afirmar que la FIV aumenta el riesgo de parto prematuro de forma significativa es una simplificación que no refleja la realidad clínica. 


Factores que aumentan el riesgo después de la FIV  

Los factores que pueden aumentar el riesgo de parto prematuro tras una FIV son muy variados, pero la mayoría de ellos no están relacionados con la técnica de fecundación in vitro, sino con el contexto médico de cada paciente: 

  • Edad materna avanzada: Las mujeres mayores de 39 años suelen tener un riesgo mayor de parto prematuro tras una FIV. 
  • Causa de infertilidad: El factor femenino de infertilidad (como la endometriosis o el síndrome de ovario poliquístico) triplica de base la probabilidad de un nacimiento antes de tiempo. 
  • Patologías previas, como endometriosis, alteraciones uterinas, trastornos tiroideos o enfermedades autoinmunes también pueden aumentar el riesgo de parto prematuro. 
  • Antecedentes obstétricos: Haber tenido partos prematuros previos o abortos recurrentes son predictores fuertes de un nuevo evento prematuro. 

En cuanto a los factores relacionados con la técnica y tratamiento FIV, encontramos: 

  • Gestación múltiple: Es el factor de mayor peso, ya que la probabilidad de parto prematuro es mucho mayor en embarazos múltiples que en únicos. No obstante, hoy en día, la mayoría de las clínicas de reproducción asistida, como en Tambre, optamos por realizar la transferencia de un único embrión como estándar. Esto reduce la gestación múltiple y su consiguiente riesgo de parto prematuro. 
  • Transferencia en fresco vs. congelado: Los ciclos FIV con embriones en fresco presentan un riesgo ligeramente superior de parto prematuro si los comparamos con los de embriones congelados. 
  • Donación de óvulos: El uso de óvulos de donante se asocia con un aumento del riesgo de prematuridad y otras complicaciones obstétricas en comparación con óvulos propios.  

Impacto de los embarazos múltiples en el riesgo 

Uno de los factores que históricamente ha influido más en el riesgo de parto prematuro tras una FIV ha sido el embarazo múltiple. Los embarazos gemelares o triples tienen, por naturaleza, mayor probabilidad de finalizar antes de término. Esto se debe a que el útero alcanza su capacidad máxima mucho antes, lo que suele desencadenar contracciones o la rotura prematura de membranas. También la placenta tiene dificultades para nutrir a más de un feto de manera óptima durante el tercer trimestre completo, de ahí que tienda a adelantarse el parto antes de tiempo. 

También debemos tener en cuenta que los embarazos múltiples presentan una incidencia mucho mayor de preeclampsia y diabetes gestacional que los embarazos únicos. Estas patologías a menudo obligan a los médicos a inducir el parto de forma prematura por seguridad. 

Las cifras ayudan a entender por qué hoy se prioriza el embrión único: 

  • Embarazos gemelares: El riesgo de parto antes de la semana 37 asciende a cerca del 60%. 
  • Embarazos triples: Prácticamente el 100% de estos partos son prematuros, con una media de nacimiento alrededor de la semana 32. 

Hace décadas el principal objetivo de los tratamientos de fertilidad era el de lograr el tan deseado embarazo y, para ello, se recurría a la transferencia de varios embriones a la vez, aunque eso conllevara la posibilidad de una principal complicación: los embarazos múltiples. Hoy en día, este riesgo se ha reducido de forma notable gracias a las transferencias de un embrión único. De este modo, con esta estrategia y con las nuevas tecnologías para seleccionar embriones de mejor calidad, es posible mantener altas tasas de embarazo por FIV sin incrementar el riesgo de parto prematuro asociado a la gestación múltiple.  


Cómo reducir y controlar el riesgo en embarazos por FIV 

Dado que el riesgo de parto prematuro por FIV no depende tanto de la técnica en sí, sino del estado de salud previo de cada mujer y de la causa de su infertilidad, la clave está en identificar y resolver estos factores antes y durante el tratamiento. Un abordaje preventivo e individualizado permite reducir el riesgo de parto prematuro en embarazos por FIV, así como otras posibles complicaciones obstétricas. 

En Tambre, esta forma de entender la reproducción asistida forma parte esencial de nuestra práctica clínica. Cada tratamiento de fecundación in vitro se diseña a partir de un estudio médico completo y personalizado, con el objetivo no solo de lograr el embarazo, sino de favorecer que este evolucione de la manera más segura posible. La experiencia de nuestro equipo médico y la aplicación de la última tecnología nos permiten detectar de forma precoz los factores que pueden influir en el riesgo de parto prematuro y actuar de manera anticipada. 


Qué puede hacer la clínica para reducir el riesgo por FIV 

En centros especializados en reproducción asistida, como Tambre, adoptamos diversas medidas para reducir el riesgo de parto prematuro por FIV y favorecer embarazos saludables que lleguen a término: 

  • Transferencia de embrión único como estándar, reduciendo el riesgo de embarazo múltiple y sus posibles consecuencias. 
  • Selección embrionaria. Los avances en el conocimiento del desarrollo embrionario y en las técnicas de cultivo permiten identificar los embriones con mayor potencial de implantación y evolución favorable del embarazo. Las incubadoras con tecnología time-lapse, combinadas con algoritmos de IA, permiten identificar embriones con mayor potencial de implantación y desarrollo a término sin necesidad de biopsia. 
  • Diagnóstico Genético Preimplantacional. El DGP/PGT analiza si los embriones conseguidos en una FIV tienen el número correcto de cromosomas (euploidía). Estudios recientes muestran que las pacientes que utilizan este diagnóstico Genético Preimplantacional junto con transferencia de embriones congelados tienen tasas de parto prematuro menores, en comparación con quienes no lo utilizan. 
  • Transferencia de embriones congelados: La evidencia también indica que con los ciclos de criopreservación es posible ofrecer un entorno uterino mejor preparado para la implantación del embrión, reduciendo ligeramente el riesgo de prematuridad extrema en comparación con las transferencias en fresco. 
  • Estudio completo previo de la paciente (coagulación, inmunología, función tiroidea, vitamina D, entre otros). 
  • Tratamiento de las causas de infertilidad. Antes de iniciar un tratamiento FIV, en Tambre abordamos, en la medida de lo posible, las causas de infertilidad que también pueden influir en el desarrollo del embarazo. Al optimizar el estado de salud de cada paciente —corrigiendo alteraciones hormonales, metabólicas, inmunológicas o uterinas, cuando es posible— no solo mejoramos las posibilidades de éxito del tratamiento, sino que contribuye a reducir el riesgo de parto prematuro por FIV.  
  • Control estricto del embarazo desde la semana 6. Permite confirmar evolución correcta del embarazo y detectar de forma temprana cualquier alteración que pueda aumentar el riesgo de parto prematuro, facilitando una intervención rápida y personalizada. 
  • Evaluación del cuello uterino y del riesgo de preeclampsia durante la gestación, dos factores clave asociados al parto prematuro, permitiendo adoptar medidas preventivas cuando es necesario. 
  • Prevención de complicaciones obstétricas cuando se detectan factores de riesgo, mediante tratamientos y controles específicos. 

Medidas aplicadas en Tambre para reducir el riesgo de parto prematuro por FIV 

Medida Beneficio 
Transferencia de embrión único Menor riesgo de gestación múltiple 
Selección embrionaria avanzada Mayor seguridad en transferir un solo embrión 
DGP / PGT Menor riesgo de anomalías y prematuridad 
Transferencia de embriones congelados Entorno uterino más favorable 
Estudio médico previo completo Identificación temprana de riesgos 
Tratamiento de causas de infertilidad Mejora del entorno gestacional 
Seguimiento desde la semana 6 Detección precoz de complicaciones 

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Si te preocupa el riesgo de parto prematuro por FIV o quieres conocer más detalles sobre los tratamientos de reproducción asistida, es el momento de resolver tus dudas de la mano del equipo médico especializado de Tambre. Puedes contactar con nuestras clínicas en Madrid o Alicante para recibir información adaptada a tu caso y valorar tu situación de forma individualizada. Nuestro objetivo no es solo ayudarte a lograr el embarazo, sino cuidar de tu salud y de la de tu futuro bebé.

Preguntas frecuentes sobre el riesgo de parto prematuro

1. ¿Por qué se habla de parto prematuro por FIV si la técnica es segura?

Porque las mujeres que recurren a la reproducción asistida suelen presentar factores previos como edad materna más elevada o determinadas patologías que, por sí mismas, pueden aumentar el riesgo obstétrico. Esto puede dar lugar a la percepción de que la FIV aumenta el riesgo de parto prematuro, cuando en realidad no es la causa directa.

2. ¿El riesgo de parto prematuro es igual en todos los tratamientos de FIV?

No. El riesgo de parto prematuro en FIV varía según la edad, la salud previa de la paciente, la causa de la infertilidad, si se transfiere un embrión en fresco o congelado, o si se trata de un embarazo único o múltiple. Por eso es tan importante un tratamiento y seguimiento personalizados.

3. ¿La transferencia de un solo embrión reduce el riesgo de parto prematuro?

Sí. La transferencia de embrión único reduce el riesgo de gestación múltiple y, con ello, disminuye de forma clara el riesgo de parto prematuro en FIV, sin comprometer las tasas de éxito cuando existe una buena selección embrionaria.

4. ¿El uso de óvulos donados reduce el riesgo de parto antes de término?

Aunque la donación de óvulos aumenta las tasas de éxito de embarazo en mujeres de edad avanzada, algunos estudios sugieren que estos embarazos pueden tener un riesgo ligeramente mayor de complicaciones como la preeclampsia, lo que en ocasiones obliga a inducir un parto prematuro por seguridad médica.

5. ¿Es cierto que todos los bebés de FIV nacen antes de tiempo?

No es cierto. Si se trata de un embarazo único, la mayoría de los bebés nacen a término. El riesgo de prematuridad aumenta principalmente en gestaciones múltiples o si existen complicaciones médicas adicionales, como problemas placentarios o hipertensión.