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Criptorquidia: qué es y cómo afecta la fertilidad
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Cuando hablamos de la fertilidad masculina, no solo hay que tener en cuenta la calidad del semen. Existen otras alteraciones que influyen en la capacidad reproductiva del hombre. Una de ellas es la criptorquidia, una patología más frecuente de lo que parece, que se origina antes del nacimiento, y que, si no se trata a tiempo, puede tener consecuencias sobre la fertilidad.
Comprender qué es la criptorquidia, cómo se relaciona con la fertilidad y qué opciones tenemos para abordarla, incluso en la edad adulta, es clave para tomar decisiones informadas en cuanto a la salud reproductiva.
Qué es la criptorquidia
La criptorquidia es una alteración del desarrollo en la que uno o ambos testículos no han descendido correctamente al escroto antes del nacimiento. En la mayoría de los casos es unilateral y suele ser frecuente que afecte al testículo derecho.
En condiciones normales, los testículos descienden desde el abdomen hasta el escroto durante el último trimestre del embarazo. Cuando este descenso no se completa, el testículo puede quedar retenido en el abdomen, en el canal inguinal o en una posición anómala. Por tanto, la criptorquidia se refiere a esta falta de descenso testicular.
Esta malformación congénita es relativamente frecuente en recién nacidos, especialmente en bebés prematuros. En muchos casos, el testículo acaba por descender de forma espontánea durante los primeros 12 meses de vida. Si esto no ocurre, es importante realizar un seguimiento médico, ya que puede comprometer la fertilidad futura del niño.
Riesgos para la fertilidad
La relación entre criptorquidia y fertilidad es bien conocida. Cuando el testículo no se encuentra en el escroto, sino en el abdomen, queda expuesto a una temperatura más alta de lo normal, lo cual puede dañar las células germinales encargadas de producir espermatozoides.
Entre los principales riesgos para la fertilidad se encuentran:
- Alteración en la producción de espermatozoides.
- Disminución de la calidad seminal.
- Mayor riesgo de infertilidad masculina, más aún en casos de criptorquidia bilateral.
- Aumento del riesgo de daño testicular irreversible si no se trata a tiempo.
Estos riesgos para la fertilidad por criptorquidia se reducen si la cirugía (orquidopexia) se realiza en los primeros dos años de vida. Cuanto más tarde se corrija, mayor es la probabilidad de desarrollar atrofia testicular o un recuento bajo de espermatozoides en la edad adulta.
Por qué afecta la fertilidad
La criptorquidia afecta a la fertilidad debido a una serie de cambios biológicos y degenerativos que ocurren cuando el testículo no está en su ubicación correcta.
Estas son las razones principales:
- Temperatura inadecuada: Los testículos deben estar entre 2 y 3 °C por debajo de la temperatura corporal para que la espermatogénesis (producción de espermatozoides) ocurra con normalidad. Si el testículo no está en el escroto, sino en el abdomen, entonces el exceso de calor puede dañar las células germinales, que son las precursoras de los futuros espermatozoides.
- Alteraciones histológicas: Con el tiempo, si el testículo no ha descendido, puede sufrir fibrosis y atrofia testicular, es decir, reduce su tamaño. Si esta atrofia continúa y no se corrige a tiempo, se pierden las células de Sertoli y de Leydig, que son fundamentales para nutrir a los espermatozoides y producir testosterona.
- Fallo hormonal: La criptorquidia puede estar ligada a una deficiencia de gonadotropinas (FSH y LH) desde el nacimiento. Este fallo hormonal puede impedir que el testículo madure correctamente y sea capaz de producir semen de calidad en la edad adulta.
- Respuesta autoinmune: Diferentes estudios han demostrado que la criptorquidia puede provocar una reacción del sistema inmunitario contra los propios antígenos espermáticos, creando anticuerpos que atacan a los espermatozoides, incluso después de realizar la cirugía con éxito.
Tipos de criptorquidia e impacto en la fertilidad
| Tipo de criptorquidia | Localización del testículo | Frecuencia | Impacto potencial en la fertilidad |
|---|---|---|---|
| Criptorquidia unilateral | Un solo testículo fuera del escroto (habitualmente el derecho) | Más frecuente | Riesgo moderado, el testículo sano puede compensar |
| Criptorquidia bilateral | Ambos testículos fuera del escroto | Menos frecuente | Mayor riesgo de infertilidad masculina |
| Testículo abdominal | Dentro del abdomen | Menos común | Alto riesgo de infertilidad por temperatura elevada |
| Testículo inguinal | En el canal inguinal | Frecuente | Riesgo variable de infertilidad, según tiempo sin tratar |
Por qué afecta la fertilidad
El diagnóstico de la criptorquidia suele realizarse en las primeras revisiones del recién nacido mediante exploración física con la palpación de la bolsa escrotal y posteriormente de la zona abdominal y del canal inguinal para encontrar el o los testículos. En algunos casos, pueden ser necesarias pruebas de imagen para localizar el testículo no descendido.
Si no se consiguen localizar los testículos mediante ninguna de estas pruebas, habrá que recurrir a la cirugía laparoscópica. Esta técnica quirúrgica permite al cirujano visualizar dentro del abdomen para diagnosticar los testículos no palpables y, a menudo, corregir el problema en el mismo acto.
¿Cuándo actuar ante una criptorquidia? Lo ideal es actuar cuanto antes para así minimizar las posibles consecuencias de la criptorquidia en la fertilidad. Las recomendaciones actuales son:
- 0 a 6 meses: Se recomienda observación, ya que muchas veces los testículos descienden espontáneamente durante los primeros 3 a 4 meses de vida.
- 6 a 12 meses: Si no ha descendido a los 6 meses, es muy poco probable que lo haga solo. Este es el momento ideal para la cirugía (orquidopexia).
- Límite de los 18 meses: Los especialistas coinciden en que la cirugía no debe retrasarse más allá de los 18 meses, ya que a partir de esta edad los daños celulares por el calor corporal empiezan a ser irreversibles.
Opciones de tratamiento
El tratamiento más habitual para la criptorquidia es la orquidopexia, una intervención quirúrgica que consiste en colocar el testículo en el escroto de forma definitiva. Es una cirugía segura y con buenos resultados, especialmente cuando se realiza en edades tempranas (antes de los dos años de vida).
En algunos casos seleccionados, puede valorarse tratamiento hormonal, aunque su eficacia es limitada y depende de cada situación clínica.
¿Hay tratamiento en la edad adulta? A partir de los 20 o 30 años, el enfoque del tratamiento de la criptorquidia cambia radicalmente: el objetivo ya no es salvar la fertilidad (que suele estar comprometida), sino prevenir el cáncer testicular. Para ello, la opción más recomendable es la extirpación del testículo (orquiectomía). Hay que tener en cuenta que un testículo que ha pasado décadas fuera del escroto tiene un riesgo mayor de desarrollar tumores malignos. Además, a esta edad, el testículo suele estar ya muy atrofiado y no es funcional para producir esperma de calidad.
Criptorquidia, fertilidad y reproducción asistida
En la edad adulta, muchos hombres descubren la relación entre criptorquidia y fertilidad cuando aparecen dificultades para conseguir un embarazo. Incluso tras una cirugía exitosa en la niñez, la calidad del semen puede ser insuficiente para un embarazo natural. Esto sucede especialmente si la criptorquidia fue bilateral (en ambos testículos) o si la cirugía se realizó de forma tardía.
En estos casos, la reproducción asistida permite superar muchos de los problemas reproductivos asociados a la criptorquidia. En Tambre, el estudio y tratamiento de la fertilidad masculina se realiza de forma altamente especializada gracias a nuestro propio laboratorio de Andrología, dotado de tecnología avanzada y especialistas en la materia. Este enfoque permite analizar con precisión la calidad seminal, la función testicular y el impacto real que la criptorquidia ha tenido en cada paciente.
En función de cada caso, pueden indicarse técnicas avanzadas como la fecundación in vitro (FIV) o la microinyección espermática (ICSI), que permiten lograr el embarazo incluso cuando la cantidad o calidad de los espermatozoides está alterada.
En situaciones más complejas, cuando el seminograma no muestra espermatozoides o existen alteraciones severas, también es posible obtener espermatozoides directamente del testículo mediante técnicas específicas, como es la biopsia testicular (TESE). Esta sencilla intervención quirúrgica permite extraer tejido del testículo mediante pequeñas incisiones. Este tejido es procesado en nuestro laboratorio de Andrología para poder recuperar los espermatozoides necesarios para una fecundación in vitro. Los espermatozoides conseguidos se pueden congelar y/o utilizar en fresco en un tratamiento de fertilidad mediante técnica ICSI. De este modo, con la biopsia testicular, los varones sin espermatozoides (azoospermia) en el eyaculado pueden tener la oportunidad de ser padres con sus propios gametos.
Si tienes dudas sobre cómo la criptorquidia puede afectar a la fertilidad o necesitas una valoración especializada, contacta con Tambre. En nuestras clínicas de Madrid y Alicante dispondréis de equipos especializados en casos complejos de fertilidad que se encargarán de estudiar vuestro caso y orientaros sobre las opciones más adecuadas para que logréis el embarazo, a pesar de la criptorquidia o de otros problemas de infertilidad y esterilidad masculina.
Criptorquidia y reproducción asistida en Tambre
| Situación clínica | Técnica recomendada |
|---|---|
| Baja calidad seminal | FIV o ICSI |
| Oligozoospermia severa | ICSI |
| Azoospermia | Biopsia testicular (TESA / micro-TESE) |
| Espermatozoides recuperados | Uso en FIV-ICSI en fresco o congelación |
