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Registro nacional de donantes en reproducción asistida: ¿por fin?

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El pasado martes 10 de octubre, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha puesto en marcha el Sistema de Información en Reproducción Humana Asistida (Sirha), que nace con el objetivo de velar porque las técnicas de reproducción asistida sean una prestación sanitaria de alta calidad y seguridad.

Los centros de reproducción asistida (los que vivimos aquellos años), hemos tenido que esperar casi treinta años (desde la primera ley de reproducción asistida de 1988), para que la administración afrontara este problema.

Este sistema de información comprende los tres registros que establece la normativa vigente: El Registro Nacional de Donantes, el Registro Nacional de Actividad y Resultados y el Registro de Centros y Servicios de Reproducción Humana Asistida.

La Sociedad Española de Fertilidad, desde el año 2014, con la autorización del Ministerio, ha instaurado como obligatorio el registro de resultados de todos los centros de reproducción. Y también esta Sociedad dispone de un registro nacional de centros. Es responsabilidad únicamente de la administración que el registro de donantes y donaciones se haga efectivo. Máxime cuando la ley de reproducción exige, con buena lógica, que se mantenga la trazabilidad desde el momento de la donación hasta el embarazo y el parto. Y también porque la primera ley (lo cual se ha mantenido en las sucesivas modificaciones), responsabiliza a los centros que un donante no obtenga más de seis nacimientos. Pero, ¿cómo podemos los profesionales controlar las donaciones de un/a donante?

Este es, y ha sido un problema constante en nuestro ejercicio diario, cuya única y precaria solución ha sido confiar en lo que el donante declara.Sin embargo, este Sistema de Información en Reproducción Humana Asistida se está desarrollando en diferentes etapas, siendo la primera el desarrollo del Registro Nacional de Centros y Donantes, que está en fase de pilotaje.

Los profesionales de la reproducción asistida somos los primeros que deseamos que este registro esté funcionando lo más pronto posible. Que los resultados que se presentan sean fiables y auditados, de forma que no existan falsedades en los mismos que desorienten a los pacientes. Que podamos conocer con exactitud si un donante ha acudido a otros centros y cuantas donaciones ha realizado. Que los pacientes, en fin, puedan disponer de toda la información sin ningún tipo de disimulo.

Y que nosotros no tengamos que esperar otros treinta años.