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Fertilidad y enfermedades autoinmunes: qué debes saber antes de iniciar tu tratamiento
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Si tienes una enfermedad autoinmune y a su vez dificultades para ser madre, es normal que te surjan muchas preguntas. ¿Podré quedarme embarazada? ¿Cómo afectará mi enfermedad al tratamiento de reproducción asistida? Lo cierto es que la conexión entre fertilidad y enfermedades autoinmunes es compleja, pero no insuperable. Lo más importante es desarrollar una estrategia personalizada y adaptada a cada circunstancia. Te contamos todo lo que debes saber antes de iniciar un tratamiento de fertilidad, cuando también existe una enfermedad autoinmune.
Relación entre el sistema inmunológico y la fertilidad
El sistema inmunológico está diseñado para protegernos de agentes externos, como virus y bacterias. Sin embargo, en las enfermedades autoinmunes, este sistema inmunitario, por error, ataca a las células y tejidos sanos del propio organismo.
Si esta respuesta anómala sucede, por ejemplo, durante el embarazo, es posible que pueda afectar e incluso interrumpirlo. Es por eso que, una de las principales consecuencias de las enfermedades autoinmunes es que incrementan la probabilidad de sufrir abortos recurrentes.
Además, la existencia de enfermedades autoinmunes incrementa el riesgo de insuficiencia ovárica prematura, lo que puede reducir las probabilidades de ser madre, un problema que se agrava aún más cuando, por motivos médicos, es necesario retrasar la maternidad.
Esta anomalía del sistema inmunológico también puede influir en la implantación embrionaria, así como en el normal desarrollo de la placenta. Es por eso, que el riesgo de fallo de implantación embrionario, aborto de repetición, así como de preeclampsia o parto prematuro tiende a incrementarse en las mujeres con una enfermedad autoinmune.

Enfermedades autoinmunes que pueden influir en la fertilidad
Son muchas las enfermedades autoinmunes, pero las que tienen un mayor impacto demostrado en la fertilidad y en el embarazo son:
Lupus eritematoso sistémico (LES)
El lupus es una enfermedad autoinmune crónica en la que el sistema inmunológico ataca tejidos y órganos sanos, como la piel, las articulaciones, los riñones, el cerebro y otros órganos internos. Su gravedad varía mucho entre personas. Puede provocar inflamación generalizada y daños en múltiples sistemas del cuerpo, afectando también a la capacidad reproductiva y aumentando el riesgo de complicaciones en el embarazo.
Además, algunos tratamientos utilizados para controlar esta enfermedad incrementan el riesgo de baja reserva ovárica y fallo ovárico prematuro.
Síndrome antifosfolípido (SAF)
El SAF es un trastorno autoinmune que se caracteriza por la producción de anticuerpos que atacan a los fosfolípidos, componentes esenciales de las membranas celulares. Esto genera un aumento del riesgo de formación de coágulos sanguíneos (trombosis) en venas y arterias. En el contexto de la fertilidad, el SAF puede provocar abortos recurrentes, preeclampsia y otras complicaciones gestacionales.
Tiroiditis de Hashimoto
Es una enfermedad en la que el sistema inmunológico ataca la glándula tiroides, reduciendo su capacidad para producir hormonas tiroideas, ocasionando hipotiroidismo. Estas hormonas son fundamentales para la ovulación, la implantación embrionaria y el mantenimiento de un embarazo sano. Alteraciones en estos niveles hormonales pueden aumentar el riesgo de aborto espontáneo, así como parto prematuro o alteraciones en el desarrollo del sistema nervioso del feto. No obstante, el control de la enfermedad con hormona tiroidea mejora los resultados reproductivos.
Esclerosis múltiple (EM)
La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune y neurodegenerativa, ya que afecta al sistema nervioso central, causando daño en la mielina, que es la capa que protege las fibras nerviosas. Esto dificulta la transmisión del impulso nervioso desde el cerebro provocando diferentes síntomas dependiendo de la zona del sistema nervioso afectado: debilidad muscular, pérdida de movilidad, alteraciones sensitivas como parestesias (hormigueos), pérdida de agudeza visual …).
Esta enfermedad no provoca infertilidad ni impide el embarazo, pero sí que incrementa el riesgo de retraso en la maternidad. Además, hay que tener en cuenta que algunos síntomas derivados de la enfermedad, como la fatiga, así como ciertos tratamientos farmacológicos, pueden influir en la capacidad reproductiva. También es necesario entender que el embarazo en mujeres con EM requiere una planificación cuidadosa, ya que tras la gestación existe mayor riesgo de sufrir brotes.
En cuanto a las técnicas de reproducción asistida, no están contraindicadas en estas pacientes, pero debemos asegurarnos de que se desarrollan en una fase estable de la enfermedad.
Artritis reumatoide
La artritis reumatoide es un trastorno autoinmune en el que el sistema inmunológico ataca las articulaciones, provocando inflamación, dolor y pérdida de la función articular. Aunque su efecto directo en la fertilidad es menor que en otras enfermedades, la inflamación crónica, el impacto físico y algunos tratamientos inmunosupresores pueden afectar a la reserva ovárica, al ciclo menstrual y el bienestar general necesario para un embarazo.
Diabetes Mellitus tipo 1 (DM1)
A diferencia de otros tipos de diabetes, la diabetes mellitus tipo 1 es una enfermedad en la que se destruyen las células productoras de la hormona insulina situadas en el páncreas. Al no haber insulina, al azúcar se acumula en la sangre ocasionando diferentes complicaciones sistémicas.
En el caso de los hombres, un mal control de la DM1 puede hacer disminuir la calidad seminal e incrementar el riesgo de eyaculación retrógrada, con lo cual hablaríamos de infertilidad masculina. En el caso de las mujeres, además de provocar alteraciones ovulatorias, un mal control de la DM1 puede aumentar el riesgo de complicaciones en el embarazo, como la preeclampsia, malformaciones congénitas, y otros problemas graves.
Claves para optimizar el embarazo en pacientes con enfermedades autoinmunes
En Tambre, estas son las principales estrategias que tenemos en cuenta:
Control de la enfermedad
Es fundamental que la patología esté controlada antes de iniciar el tratamiento.
Valoración clínica individual
Revisamos antecedentes, evolución y situación actual de cada paciente.
Planificación personalizada
Adaptamos cada tratamiento para minimizar riesgos y optimizar resultados.
Cuidado del estilo de vida
Alimentación equilibrada, ejercicio, control del estrés y hábitos saludables pueden ayudar.
Selección embrionaria
Empleamos tecnología avanzada para estudiar los embriones y apoyar la toma de decisiones clínicas.
Seguimiento especializado
Ajustamos el protocolo según la evolución de cada caso.
Estrategias para mejorar las posibilidades de embarazo
En caso de infertilidad o esterilidad, los tratamientos de reproducción asistida para mujeres con enfermedades autoinmunes son seguros. No obstante, dado que las enfermedades autoinmunes tienen un papel importante que desempeñar en la calidad de los embriones y el entorno uterino, la probabilidad de fallos recurrentes de la FIV se puede reducir al abordar las enfermedades autoinmunes antes del tratamiento.
En Tambre entendemos la importante interacción entre fertilidad y enfermedades autoinmunes, por eso, es necesario poner en marcha una serie de estrategias:
- Para mejorar las posibilidades de embarazo en reproducción asistida, es indispensable tener controlada la enfermedad. Incluso puede ser necesario retrasar el tratamiento FIV hasta que la enfermedad esté controlada y se mantenga estable al menos 6 meses.
- Es necesario evaluar los antecedentes clínicos y el estado actual de la enfermedad.
- Planificamos cada tratamiento de fertilidad de forma minuciosa y personalizada, adaptándolo a cada situación para minimizar riesgos y optimizar resultados.
- Estilo de vida. Los factores del estilo de vida pueden influir en la respuesta inmunitaria durante la FIV. Una dieta saludable, ejercicio regular y control del estrés pueden contribuir al buen funcionamiento del sistema inmunológico. Además, evitar las toxinas y mantener un peso corporal saludable puede ayudar a mejorar las posibilidades de obtener resultados positivos de la FIV.
- Selección de embriones: Una vez realizada la punción y fecundación de los óvulos, en Tambre utilizamos métodos de alta tecnología para realizar pruebas de detección de anomalías genéticas de los embriones. Gracias al Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) conseguimos detectar posibles trastornos genéticos y/o cromosómicos en los embriones para mejorar las posibilidades de éxito de un ciclo de FIV y prevenir la transferencia de embriones cromosómicamente anormales.
- Seguimiento especializado: En Tambre realizamos revisiones constantes que permiten adaptar el protocolo según la evolución de cada paciente.
Gracias a estas estrategias y cuidados, en Tambre podemos mejorar notablemente las probabilidades de embarazo en mujeres con enfermedades autoinmunes. Creemos firmemente que el conocimiento y la experiencia de nuestros equipos, junto con la personalización de los tratamientos son claves para afrontar con éxito los retos que plantea la combinación de fertilidad y enfermedades autoinmunes. Si tienes una enfermedad autoinmune y deseas ser madre, no dudes en contacta con nosotros. Nuestro equipo de expertos te acompaña en cada paso, diseñando un plan a medida para ti, asegurando un control estricto de tu salud y aumentando tus opciones de lograr el embarazo que deseas.
Da el siguiente paso con un equipo experto
En Tambre estudiamos cada caso de forma individual para diseñar un plan reproductivo adaptado a tu situación médica y a tu momento vital.
Nuestro equipo te acompañará desde el primer momento, resolviendo tus dudas y guiándote con un enfoque médico preciso y cercano.

