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Disruptores endocrinos y fertilidad: Tambre presenta en ESHRE 2026 un estudio sobre su presencia en el entorno del ovocito

Tambre ha estado presente un año más en el congreso de la European Society of Human Reproduction and Embryology, ESHRE 2026, celebrado en Londres del 5 al 8 de julio. Se trata de uno de los encuentros internacionales más relevantes en medicina reproductiva, donde especialistas de todo el mundo comparten los últimos avances científicos, clínicos y tecnológicos en fertilidad.

En esta edición, Tambre ha participado con un equipo multidisciplinar encabezado por nuestra CEO, Inge Kormelink, junto a profesionales de Tambre Madrid y Tambre Alicante: el Dr. Abraham Zavala, nuevo Director Científico de Tambre y de su Fundación; el Dr. Najib Dagher; Ana Ballester, coordinadora de Enfermería de Tambre Alicante;la psicóloga Raquel Urteaga, responsable de la Unidad de Apoyo Emocional; las embriólogas Carolina Andrés, Sara Díez y Victoria Almela; e Inci Ipek e Inmaculada Olid, desde el área de desarrollo de alianzas internacionales.

Durante el congreso, Tambre presentó dos trabajos científicos desarrollados por sus equipos. Uno de ellos, seleccionado como comunicación oral, abordó una cuestión cada vez más relevante en reproducción asistida: la exposición cotidiana a disruptores endocrinos y su posible presencia en el entorno del ovocito.

El estudio, titulado Avoidable lifestyle exposure to endocrine disruptors with potential impact on fertility: a pilot study, fue presentado por el Dr. Abraham Zavala, coordinador médico de Tambre Alicante. Este trabajo analiza cómo determinados productos de uso diario pueden dejar rastro en nuestro organismo y, de forma especialmente significativa, en el líquido folicular, el fluido que rodea al ovocito durante su desarrollo.

¿Qué son los disruptores endocrinos?

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas capaces de interferir con el sistema hormonal. Pueden encontrarse en productos muy habituales, como algunos cosméticos, productos de higiene personal, envases, plásticos, productos de limpieza, artículos de higiene menstrual o determinados materiales presentes en nuestra vida cotidiana.

Su importancia en fertilidad no reside solo en que estén presentes en el entorno, sino en que la exposición puede producirse de forma repetida y pasar desapercibida. Muchas veces no se trata de una única fuente, sino de pequeños contactos diarios que se van sumando con el tiempo.

Por eso, el objetivo de este estudio no es generar alarma. Al contrario: busca aportar información útil, prevención y herramientas reales para que las pacientes puedan tomar decisiones más informadas sobre su salud reproductiva.

Un estudio piloto para mirar más allá del tratamiento

El trabajo presentado por Tambre parte de una idea muy concreta: comprender mejor cómo algunos hábitos y productos de uso cotidiano pueden contribuir a una exposición evitable a disruptores endocrinos.

La investigación se realizó en 20 mujeres en edad reproductiva que se sometieron a una punción ovárica para extraer ovocitos. En todas ellas se recogieron muestras de orina y, en 19 casos, también muestras de líquido folicular. Además, se utilizó un cuestionario estructurado dirigido por enfermería para conocer posibles fuentes de exposición en la vida diaria, como productos de cuidado personal, higiene íntima, higiene menstrual, limpieza y hábitos alimentarios.

Este enfoque permite conectar la investigación científica con algo muy importante en la práctica clínica: conocer mejor el contexto de cada paciente.

En medicina reproductiva, no solo importa el tratamiento. También importa la historia, los hábitos, el entorno y todos aquellos factores que pueden ayudar a comprender mejor cada caso.

Presencia de biomarcadores en orina y líquido folicular

Los resultados del estudio mostraron que en el 100% de las muestras de orina analizadas se detectó al menos un biomarcador de disruptor endocrino. También se detectó al menos un biomarcador en el 100% de las muestras de líquido folicular disponibles.

En orina analizamos metabolitos, lo que nos indica que la exposición no es antigua ni puntual, sino reciente y probablemente continua”, explica Ana Ballester, coordinadora de enfermería de Tambre Alicante, investigadora principal del estudio

Para Ballester, uno de los aspectos más importantes de este trabajo es que pone el foco en una realidad difícil de percibir en el día a día: “Estamos ante una exposición invisible. Las pacientes no son conscientes de que estos compuestos están presentes en productos que utilizan a diario”.

Entre los hallazgos, los biomarcadores de DEHP, un compuesto relacionado con determinados plásticos, estuvieron presentes en todas las muestras de orina y de líquido folicular analizadas.

Además, el estudio identificó diferentes familias de sustancias, como bisfenoles, PFAS, dioxinas, parabenos, ftalatos y benzofenonas. En orina, estas familias se detectaron en el 90% de las participantes. En líquido folicular, algunas de ellas también aparecieron con una frecuencia elevada.

Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es precisamente la detección de biomarcadores en líquido folicular. Este hallazgo sugiere que algunos compuestos podrían alcanzar el microambiente ovárico, es decir, el entorno inmediato en el que se desarrolla el ovocito.

Desde el punto de vista de la medicina reproductiva, esta información resulta especialmente valiosa porque ayuda a ampliar la mirada. No se trata solo de estudiar el embrión, el útero, los gametos o la técnica más adecuada, sino también de comprender mejor el entorno biológico en el que se desarrolla el proceso reproductivo.

Productos cotidianos y exposición acumulada

El estudio también analizó los productos de uso diario declarados por las pacientes mediante la revisión de sus ingredientes. Según los datos recogidos, el 84,7% de estos productos contenía al menos un ingrediente con potencial disruptor endocrino.

Este dato ayuda a entender por qué la exposición puede ser tan frecuente. En muchos casos, no procede de un único producto, sino de la suma de diferentes fuentes presentes en rutinas habituales: cremas, cosméticos, envases, productos de limpieza, productos de higiene o materiales en contacto con alimentos.

Para las pacientes, la principal aportación de este trabajo es clara: hay factores del entorno que no siempre se ven, pero sobre los que sí se puede actuar cuando se cuenta con información adecuada.

Revisar productos de uso habitual, identificar ingredientes, reducir exposiciones innecesarias o elegir alternativas más seguras puede formar parte de una estrategia de prevención y educación sanitaria dentro del acompañamiento reproductivo.

El valor del acompañamiento de enfermería

Uno de los puntos más interesantes del estudio es el papel de enfermería. El cuestionario utilizado no solo permitió recoger datos, sino también abrir una vía de acompañamiento individualizado.

De hecho, tras la realización del cuestionario y la información proporcionada durante el estudio, se observó un mayor interés y concienciación por parte de las pacientes, lo que refuerza el papel de la educación sanitaria como herramienta de prevención.

La investigación muestra que el consejo sanitario liderado por enfermería puede ayudar a las pacientes a reconocer posibles fuentes de exposición modificables y a tomar decisiones más informadas durante su proceso reproductivo.

Un estudio piloto que abre una nueva línea de investigación

Como todo estudio piloto, este trabajo debe interpretarse con prudencia. La muestra es limitada y el diseño transversal, por lo que no permite establecer relaciones causales ni concluir el impacto directo de estas sustancias sobre los resultados reproductivos.

Sus autores señalan que serán necesarios estudios más amplios para evaluar la relevancia clínica de estos hallazgos y su posible relación con la calidad ovocitaria, el desarrollo embrionario o los resultados de los tratamientos de reproducción asistida.

Aun así, su valor es importante. Este estudio aporta una primera fotografía sobre una exposición muy extendida y abre una línea de investigación de gran interés para la medicina reproductiva.

También refuerza una idea esencial en el enfoque de Tambre: investigar para ofrecer a las pacientes información práctica, comprensible y útil.

En reproducción asistida, cada detalle cuenta. Y conocer mejor el entorno en el que se desarrolla el ovocito puede ayudarnos a construir una medicina más precisa, más preventiva y más centrada en la persona.

Trabajo presentado en ESHRE 2026

Avoidable lifestyle exposure to endocrine disruptors with potential impact on fertility: a pilot study

Autores: Ballester A, Sánchez M, Ruano M, Poeiras S, Hernández A, Horcajadas JA, Romero C, Ortega L, Zavala A.

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Tambre en prensa

Repercusión en medios de comunicación

El estudio de Tambre sobre disruptores endocrinos y fertilidad, presentado en ESHRE 2026, ha sido recogido por medios especializados en salud y actualidad sanitaria.