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María, una mamá muy luchadora

María y Miguel Tambre

De todas las pacientes que hasta ahora han tomado la preciosa decisión de compartir con nosotros su experiencia en Tambre, estamos seguros de que María es la que más tiempo hace que nos conoce. Ella llegó al centro hace 11 años y aunque su historia ha tenido muchos giros, el final que ha tenido no ha podido ser más feliz.

Sin duda, María es la viva representación del tesón, de la lucha y de la perseverancia. Por más baches que se encontrase a lo largo del camino, siempre hallaba la manera de volver a levantarse y seguir luchando por ese bebé con el que tanto soñaba.

Cuando María conoció Tambre

María conoció nuestra clínica cuando ella y el que era su marido tenían el deseo de ampliar su familia, pero la vasectomía a la que él se había sometido hacía un tiempo, no lo permitía. En La Rioja, donde ellos residían, no tuvieron muy buena suerte con los centros y profesionales con los que se toparon hasta que una ginecóloga de su confianza les habló de Tambre.

La pareja comenzó su proyecto en nuestra clínica, pero la historia tuvo un giro inesperado. “Por circunstancias de la vida, me quedé yo sola,” explica María. El afán de superación y valentía que la caracterizan hicieron que nuestra paciente, que siempre ha querido ser madre, siguiese luchando por su sueño en solitario.

 

¿Qué se lleva María del equipo Tambre?

En 2019 María volvió a atravesar las puertas de nuestra clínica. Si hay algo que ella destaque de la clínica es que siempre se ha sentido muy bien porque todo el equipo es muy cercano. La doctora que ha estado al lado de María durante todo el proceso ha sido Esther Marbán, con quien María dice haber construido una relación muy especial, “es un encanto,” dice nuestra paciente. Además, como ella reside fuera de Madrid, toda la comunicación del tratamiento la llevaban a cabo de forma telemática, por cuya eficiencia María está muy agradecida. “Muchas veces tienes dudas o te surgen incertidumbres, y ella siempre ha estado allí,” relata.

 

¿Cómo cree ella que un tratamiento de reproducción asistida puede hacerse más llevadero? 

Cuando le hemos preguntado a María si quería dar algún consejo al resto de mujeres y parejas que tengan el mismo anhelo que tenía ella por tener un bebé, su respuesta no ha podido ser más realista. “Las parejas tienen que estar muy unidas y tiene que haber mucha comunicación,” explica. Ella cree que es muy importante que haya un diálogo fluido entre ambos integrantes y que se sea consciente desde el primer momento de que el papel de un hombre y el de una mujer no son el mismo en este tipo de tratamientos.

Para todas las mujeres, ella asimismo ha querido compartir algo que le ha ayudado mucho durante toda su vivencia, que es conocer a alguien que haya pasado por lo mismo, pues es donde se encuentra la verdadera empatía. María tiene una amiga a la que en Tambre pudimos ayudar a tener dos hijos y dice que con ella ha podido expresar lo que sentía en cada momento, hasta aquellos sentimientos de tristeza de los que a veces no es cómodo hablar.

 

“Ha sido una larga espera, pero ha tenido su recompensa”

Va a hacer ya dos años que María retomó el contacto con nosotros con el fin de convertirse en mamá. “Ha sido una larga espera, pero ha tenido su recompensa,” dice ella. Como en casi todo en esta vida, a veces los caminos no son del todo fáciles y enfrentar la adversidad puede ser una tarea complicada. María ha relatado en su testimonio que en medio del proceso perdió a su pareja y que en otra de las fases atravesó una situación muy dolorosa “Tuve un aborto y fue muy duro. Hubiera tirado la toalla,” confiesa nuestra embajadora.

¡No sabes lo que nos alegra que no te dieras por vencida, María! Nos ha encantado conocerte a ti y a Miguel. Como bien sabes, aquí siempre tendrás tu segunda casa. Tu historia nos inspira a seguir dedicándonos con pasión a la reproducción asistida.

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